Cuentos para compartir

Tres cuentos cortos con R para leer juntos

Tres historias originales de una rana, un loro y un tren, con ideas para dibujar personajes e inventar finales durante una lectura compartida.

Ronaldo encuentra un paraguas, un loro recibe una carta y un tren necesita sitio para un pasajero inesperado. Estos tres cuentos son historias originales para leer en familia. Puedes leer tú mientras el niño escucha, señala o decide qué ocurrirá después. No necesita repetir los nombres ni terminar cada frase para participar.

Escoged un cuento por su personaje o por lo que os apetezca imaginar. Podéis retomarlo otro día, cambiarle el final o convertirlo en una escena con juguetes.

Ronaldo y el paraguas del río

Ronaldo encontró un paraguas rojo junto al río. No había ninguna nube, pero el paraguas estaba abierto.

—¿De quién será? —preguntó la rana.

Una tortuga asomó la cabeza entre las ramas.

—Es mío. Estoy preparando una sombra para la merienda.

Ronaldo miró debajo. Había una pera, tres hojas y una piedra redonda.

—¿La piedra también merienda?

—La piedra guarda las hojas para que no se las lleve el aire.

La rana buscó otra piedra y la puso al otro lado. Después se sentaron junto al río. Cuando llegó un gorrión, la tortuga movió un poco el paraguas.

—Ahora cabemos los tres.

Ronaldo sonrió. Aquel paraguas servía para muchas más cosas de las que había imaginado.

Una idea para continuar

Dibujad el paraguas y decidid quién llega a la siguiente merienda. Puede ser un perro diminuto o un dragón enorme. Si el niño lo señala o lo dibuja, tú puedes poner palabras a la nueva escena. ¿Habrá que buscar un paraguas más grande?

El loro que recibió una carta

El loro encontró una carta sobre su rama. Dentro había un dibujo de una torre y una sola palabra: «Ven».

—Pero no sé dónde está esa torre —dijo.

Una mariposa se acercó a mirar el papel.

—Yo conozco una torre junto al mar.

El loro guardó la carta y viajaron juntos. Al llegar, encontraron una puerta pequeña y un cartel que decía «Biblioteca».

Detrás de la puerta había libros, cojines y una jirafa con gafas.

—Os he invitado para que me ayudéis a inventar una historia —explicó la jirafa.

El loro eligió un personaje. La mariposa eligió un lugar. La jirafa escribió la primera frase: «Una pera quería aprender a volar».

Los tres se echaron a reír. Ya tenían una historia que empezar.

Una idea para continuar

Preparad vuestra propia carta con un dibujo. Quien la recibe imagina adónde invita a ir: una montaña, una charca o una biblioteca en la luna. No hace falta escribir si todavía no le apetece; un dibujo puede abrir la historia.

El tren de las tres paradas

El tren verde salía a visitar tres lugares. En la primera parada subió un ratón con una guitarra. En la segunda, un tigre con un libro.

En la tercera apareció un perro arrastrando un carro.

—He traído las meriendas —anunció.

El carro no cabía por la puerta del vagón. El ratón propuso meterlo por la ventana, pero tampoco cabía.

El tigre cerró su libro y miró las ruedas.

—¿Y si el carro viaja detrás del tren?

Buscaron una cuerda, ataron el carro y comprobaron que podía rodar. El perro se sentó junto a sus amigos. El ratón tocó la guitarra y el tigre abrió el libro.

Aquella tarde, el tren tuvo un vagón nuevo y una canción para el camino.

Una idea para continuar

Construid un tren con cajas o dibujad sus vagones. Cada persona añade un pasajero y algo que lleva consigo. Podéis inventar una cuarta parada o decidir qué ocurre si empieza a llover.

Seguir la historia que le interese

Si se detiene en un dibujo o cambia el nombre de un personaje, podéis seguir esa idea. ASHA aconseja escuchar el mensaje del niño sin interrumpirlo para corregir. Una lectura compartida puede terminar en una pregunta, un dibujo o una escena distinta de la que teníais preparada.

Encontrarás más propuestas en leer cuentos sin corregir cada R. Para añadir personajes a estas historias, podéis elegir entre nuestras palabras con R.

Fuente consultada