Familias con más de una lengua
Dos idiomas en casa y la pronunciación de la R
Una orientación para familias bilingües: por qué hablar varios idiomas no causa dificultades del habla, qué observar y qué contar en una consulta.
Publicado el · Bzngr Apps
En casa se habla español y otro idioma. Quizá el niño dice una palabra con R de una forma distinta según con quién conversa. Una duda habitual es si usar dos lenguas le está confundiendo. La respuesta que ofrece la Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición (ASHA) es clara: usar los idiomas familiares no causa ni empeora por sí mismo un problema del habla o del lenguaje.
Eso no significa ignorar una preocupación. Significa observarla con el contexto completo: qué idiomas usa el niño, con quién habla, qué sonidos existen en cada uno y cómo se comunica en situaciones reales. Una sola palabra pronunciada de forma inesperada no permite sacar conclusiones.
La misma letra no siempre pide el mismo sonido
La letra r aparece en muchos idiomas, pero sus sonidos y reglas no son idénticos. Incluso dentro del español conviene distinguir entre la R suave de pero y la fuerte de perro; al principio de rana se escribe una sola letra y se oye la fuerte. Puedes ver ejemplos de escucha en nuestra guía de la R suave y la R fuerte.
Si el niño cambia su forma de hablar al pasar de una lengua a otra, no lo etiquetes automáticamente como «error». ASHA explica en su guía clínica que las lenguas y los dialectos influyen en los sonidos que una persona usa, y que esas influencias no equivalen por sí solas a un trastorno. También hay distintas maneras familiares y regionales de hablar español. La referencia no debería ser un único acento que hayamos oído en una grabación o en una app.
Qué merece la pena observar en casa
Sin convertirte en evaluador, puedes fijarte en situaciones concretas:
- ¿Con quién usa cada idioma: familia, amistades, escuela? Es normal que no tenga las mismas oportunidades de practicar todos en todas partes.
- ¿Se hace entender cuando cuenta una historia o pide algo que necesita? Si no le entiendes, ¿puede señalarlo, describirlo o decirlo de otra manera?
- ¿Qué palabras le resultan fáciles en un idioma y cuáles le cuestan en otro? Un ejemplo concreto ayuda a explicarlo después.
- ¿Le preocupa a él su manera de hablar, o evita participar por frustración?
Estas preguntas no forman un test. La guía de ASHA sobre multilingüismo recuerda que cada niño tiene una combinación propia de usos y experiencias con sus lenguas. También aconseja hablar, cantar, jugar y leer en los idiomas en los que la familia se siente cómoda.
Mantén las lenguas de la familia en la conversación
No hace falta dejar de usar una lengua de casa por esta preocupación. Cada niño tiene oportunidades distintas de escuchar y usar los sonidos de cada idioma; si uno te inquieta, pide orientación teniendo en cuenta todas sus lenguas. Si un cuento lo leéis en español y otro en vuestra segunda lengua, podéis seguir compartiendo ambos. Si el niño mezcla palabras de las dos lenguas, ASHA lo describe como parte habitual del aprendizaje multilingüe, no como prueba de confusión.
Rana Ronaldo propone juegos en español. Puedes usarlos como un rato de juego en ese idioma y seguir hablando con normalidad en los demás el resto del día. La app no mide cómo se comunica el niño en todas sus lenguas ni puede decidir si necesita una valoración.
Si pides ayuda, cuenta toda la historia lingüística
Cuando una dificultad te preocupa, explica al pediatra o al profesional del habla qué idiomas y variedades escucha el niño, quién los usa con él y en cuáles has observado la misma duda. Lleva dos o tres ejemplos cotidianos y comenta también si existen dudas de audición o de comprensión. Una valoración profesional debe considerar las lenguas y formas de hablar que el niño conoce; ASHA lo incluye expresamente en sus recomendaciones clínicas.
No esperes a que el niño «domine un solo idioma» para compartir una preocupación. Puedes pedir orientación mientras seguís usando las lenguas de casa. Si te ayuda ordenar tus preguntas, consulta cuándo hablar con un logopeda.
Fuentes consultadas
- ASHA, «El aprendizaje de más de un idioma».
- ASHA, «Speech Sound Disorders: Articulation and Phonology», apartados sobre lenguas, dialectos y evaluación.